Crónicas y relatos

EL CINE PALERMO


El  cine es un elemento vital en la vida de los pueblos, máxime, cuando no había llegado la televisión por cable, ni existían lugares de diversión y entretenimiento. En el municipio de San Benito, Petén se estableció este cine, en los años 60, cuando solamente existían negocios de billares y estancos o cantinas, donde se libaban licores y se pasaba el tiempo sin ningún beneficio. A pesar que, existen ciertas playas para refrescarse, estas cumplen a medias sus funciones, así como, faltan centros deportivos municipales para la práctica de algún deporte de la población en general.



El Cine Palermo de San Benito, Petén, fue un proyecto de don Manuel Táger Samos, quien, anteriormente, ya había tenido el “Cine Petén” en San Benito y el de Flores, en el local del Teatro Municipal, ambos, utilizaban bancas de madera. El primero estaba situado en un segundo nivel y era de madera. Estos cines funcionaron con un proyector portátil, marca RCA Víctor, de 16 mm, al que se le tenía que cambiar el rollo de película cada vez que se terminaba.

Don Manuel Táger Samos era hijo del libanés Eduardo Táger Darush y de María Candelaria Samos, quienes, también, procrearon a: Enriqueta, Eduardo, Guillermo, Manuel, Miguel y Carlos (todos fallecidos).


Correspondió a doña Flora Pinelo de Táger el entusiasmo, la gerencia y la administración de esta empresa cinéfila. Ella se encargaba de contratar las películas y al personal, asignarle sus atribuciones y pagarle.

Cuando comenzaron con este proyecto, tenían un solo proyector, por lo que, había que esperar a que terminara el carrete para el cambio del siguiente rollo. Por lo regular, se exhibieron películas mejicanas, como el Peñón de las ánimas y muchas más, que ahora se conocen como las películas del Cine de Oro Mejicano, donde actuaron. Jorge Negrete, María Félix, Pedro Armendáriz, Pedro Infante, Luis Aguilar, Fernando Casanova, Marga López, el Indio Fernández y  tantos más.

Este primer proyector era manejado por Carlos Obando, quien después se casó con Marcela Melchor Díaz, ahijada e hija de crianza de doña Flora Pinelo, esposa de don Manuel Táger Samos, quien la crió desde muy pequeña y quien se encargó de la venta de boletos.

 


EL CINE PALERMO

       El terreno donde se ubicó el Cine Palermo en el barrio La Ermita era propiedad de don Carlos Díaz Ozaeta, por lo que, don Manuel Táger se lo cambió por otro, que tenía en Santa Elena de similares dimensiones, donde se ubicó el restaurante “Viva Zapata”. El terreno era rectangular y tenía una superficie similar al otro,  de 30 X 15 metros.

 


EL EDIFICIO


       El edificio del cine se construyó siguiendo especificaciones ad hoc y quien asesoró a don Manuel Táger fue el Sr. Rosemberg, gerente del Cine Lux y Cápitol, quien le proveía de películas que se consideraban taquilleras. La construcción era de mixto (concreto). El techo tenía 5.5 metros de altura, era curvo, de madera y cubierto de láminas.          Los cimientos, levantado de paredes, colocación de drenajes y tubería de agua entubada del cine fueron construidas por el maestro albañil don Carlos Julián Torres Romero, quien tuvo de ayudantes a Clemente Castellanos y otros. El techo y las puertas fueron construidos por los carpinteros ebanistas Damián Méndez y Rafael Quixchán. El cielo lo colocó Felipe Cambranes, asimismo, construyó la taquilla, teniendo de ayudante a Tono Manzanero.

 


EL MOBILIARIO

       El cine tuvo butacas apropiadas, con una capacidad para 300 personas, donde 200 se ubicaban en la planta baja y otras 100 en un palco de terraza o altillo, que se había construido para colocar los proyectores. Doscientas butacas eran pulman y 100 de madera.

       El cine se construyó ex profesamente para albergar este local; tuvo su taquilla donde se vendían los boletos o tickets, que estuvo a cargo de Fernando Vásquez.

       Doyo Cohuooj Méndez fue portero del segundo nivel. Tuvo cortinas laterales para evitar que el sonido rebotara.  La puerta la controlaba Francisco Castellanos (Paco Cashasha).

¿Qué cargo ocupó Guillermo Pinelo?

      

LOS PROYECTORES CINEMATOGRÁFICOS

       En un principio, el Cine Palermo utilizó dos proyectores marca Súper Simplex americanos, que medían 0.80 metros de altura y se colocaban sobre un taburete o  mesa. Estos fueron robados y vendidos en Belice.  A los pocos años, don Manuel Táger, los substituyó por dos proyectores marca Holmed, que traían luz de Zenón, que compró al dueño del Cine Lux.

       Los retroproyectores estaban nítidos. El costo de estos aparatos fue de $ 35,000.00 (treinta y cinco mil dólares cada uno). Con estas incorporaciones, este cine quedó completamente reestructurado, y ya no le envidió en nada a los cines grandes de la capital.  

 


LA BOMBILLA DE LOS PROYECTORES

       La bombilla utilizada por estos proyectores constituía un elemento esencial y delicado porque proyectaban una imagen nítida, además eran caras. La bombilla tenía un costo de Q 1,800.00 a Q 2,000.00.

       Cuando se mandaban a traer venían en un estuche especial con una serie de recomendaciones.

Estos aparatos tenían un artefacto que medía las horas de trabajo de las bombillas, porque su duración era de 2,000 horas. Esto con el fin de comprarlas con antelación. En una oportunidad se vieron obligados a comprarlas en Mérida, México. Calín Vásquez aprendió a cambiar estas bombillas y fue muy diestro en remendar las películas que se reventaban.

 

LA PANTALLA

       Fue comprada conjuntamente con los proyectores y tenía una dimensión de 12 metros de largo X 4 metros de ancho = 48 m². Era plástica, con hoyitos y ligeramente curva para evitar la reflexión de la luz. Desde cualquier ángulo de la sala de cine se miraba  nítidamente

 

LOS PROYECTORISTAS

       Los proyectores Holmed medían aproximadamente 1.90 m de altura y para su instalación vino el técnico Rodolfo Ramírez de la Capital para instruir al proyectorista. Este señor ya estaba entrado en años, era alto, delgado y con pelo blanco; fue quien enseñó en su manejo a Tomás Corzo. El primer proyectorista fue Yayo, quien también fabricaba los cucos, negocio de don Manuel Tager. El nuevo cinematógrafo lo manejó únicamente Carlos Vásquez Kilkán, (Calín) y por último Gustavo castellanos

       Otra de las personas que manejó estos proyectores fue Christian Bollman.

       Estos utilizaban un transformador cada uno, que había que encenderlos con cinco minutos de antelación, antes de prender los proyectores; los cuales medían 80 centímetros de largo, X 50 cm de alto X 40 cm de ancho.

       Esta innovación se dio en el año 1978-79, aproximadamente.

       Armando Pinto Araujo (El Mejicano), se hizo, también, cargo de la administración y funcionamiento de este cine por un mes, mientras don Manuel Táger viajó a la capital por problemas de salud.

      


EL SONIDO SENSURROUND

       Era de marca Electro voice, y utilizaba tres columnas de bocinas: una se usaba en medio y dos laterales. Este sonido imitaba sonidos auténticos con efectos especiales de un terremoto, cañones, balas, etc., como si se estuviera viviendo el acontecimiento. Este sonido se estrenó en Guatemala con la película “Earthquake” (Terremoto), que causó gran expectación y comentarios entre los cinéfilos, porque parecía que se estuviese viviendo el espectáculo del fenómeno telúrico real.

       Se cuenta que, algunas personas que presenciaron la película, vieron y oyeron las secuelas del terremoto como si fuera real, sintiendo el impacto, por lo que, salieron corriendo fuera del cine, al creer que estaba ocurriendo este fenómeno telúrico en la vida real. Este sonido, no solamente, imitaba este fenómeno, sino, otros similares como armas de guerra, trote de caballos y ruidos y sonidos especiales. Se usaban tres columnas de bocinas, como referimos anteriormente: dos laterales y una en medio. La de en medio tenía dos bocinas de 18 pulgadas (abajo), le seguían dos de 12’’ y un gran twitter arriba. En cambio las laterales, tenían una de 15’’ (abajo), una de 12’’ que le seguía y arriba contaban con un twitter cada una.

 


LA ENERGÍA ELÉCTRICA

       Durante el tiempo que se utilizaron los proyectores Súper Simplex se aprovechada la energía eléctrica que brindaba el Instituto Nacional de Electrificación, INDE, el cual, no era tan eficiente, porque daba lugar a que los altibajos del fluido eléctrico, quemaran las bombillas y que los proyectores se dañaran.


       Con el uso de los nuevos proyectores, se recomendó el uso de energía propia para evitar que se dañaran los aparatos, especialmente, porque las bombillas eran caras.

       Estas fluctuaciones han sido la causa del daño de los aparatos electrodomésticos e industriales, y donde, DEORSA como empresa generadora nunca se hace cargo de estos daños.

       El generador que se compró para subsanar estos males causados por el mal servicio de energía eléctrica, era marca Lister, de 9 kilovatios y se adquirió en la Empresa Tecún y utilizaba 4 baterías para arrancarlo. Este generador vino protegido con una jaba[1] especial y lo trajo un camión de don Calín Díaz, de los que usaba para traer cerveza. El técnico que vino se llamaba Rodolfo Ramírez.

 

LOS SANITARIOS

       Este cine contaba en su interior con servicio de toilette para damas y otro para caballeros. El toilette para damas contaba con dos sanitarios y un espejo grande, y el de caballeros con dos sanitarios y dos mingitorios.

 

LA RENTA DE PELÍCULAS

       La renta de las películas se efectuaba a través de tres casas comerciales en la capital. Esta casa surtía, no solo a  los cines de la capital, sino, a los de todo el país:

1.    PELIMEX: rentaba películas mejicanas

2.    Guillermo Álvarez: rentaba películas a los cines Popular, Tikal y Tropical.

3.    Rosemberg: representante de Cinerama Americana alquilaba las películas  de los cines Lux y Cápitol y de sexo.

 

LAS PELÍCULAS MÁS TAQUILLERAS

       Las películas más taquilleras fueron las de Terminator, de Chuc Norris, Bruce Lee y las de adultos III, La Ley de Monte, de Vicente Fernández y las de los Albañiles I, II y III, de la India María etc. Las películas clásicas como los 10 Mandamientos, Ben Hur, Espartaco, Los Cañones de Navarone, etc., tuvieron su público selecto. Las películas de Cantinflas: Si yo fuera diputado, El Profe, etc. Las de la India María fueron, también, muy taquilleras:

       El precio de entrada fluctuaba entre dos y tres quetzales (Q 2.00 y Q 3.00).

 


EL TRANSPORTE DE LAS PELÍCULAS

       Al principio se utilizó el aéreo brindado por la Empresa AVIATECA, pero como este resultó no funcional por la hora de devolver las películas, se contrató la Empresa Fuente de Norte. Las películas se contrataban los viernes y sábados que eran los estrenos, con una función en la tarde y otra en la noche. El domingo y lunes era, también, días de función, quedando el jueves para las películas de adultos o porno. Don Manuel siempre fue muy cuidadoso al exigir a los expendedores de boletos de no venderles a los niños para este tipo de películas.

       El encargado de recoger y llevar las películas fue Luis Trujillo, esposo de doña Carmita, (La Turca), que tenía un pick up para llevar la mercadería.

Cuando falleció don Manuel Tager Samos correspondió a su nieto manuel Eduardo Tager Ozaeta ir a recoger y llevar las películas a la empresa Fuentes del Norte cuando tenía apenas 11 años, a las cinco de la tarde iba a controlar la limpieza del cine, vender los tyckets y se encargaba de llevar el dinero de las entradas a su casa. En algunas oportunidades lo acompañaba Genaro (Nayo) Toraya) En este tiempo tenía una pequeña motocicleta Jamaha, Veluda.

 

LA PROPAGANDA

       Ya no se utilizaron cartelones, como los utilizados en los cines de Flores y el antiguo de San Benito, sino, se hacía a través de la Radio Petén, sin embargo, tenía dos bocinas de intemperie donde se amenizaba con música, especialmente del compositor petenero Valentín del Valle Góngora, que le gustaba a don Manuel. Calín Kilkán anunciaba: “El monstruo de los grandes espectáculos, El Cine Palermo, anuncia la película La Ley del Monte del gran Vicente Fernández”.

       El primer cine que funcionó en el Teatro Municipal de Flores, tenía una bocina de intemperie en el segundo nivel del lado externo, frente al lado lateral de la iglesia, donde nunca faltó la canción “Como un Perro” de María Victoria.

 

EL OCASO DEL CINE PALERMO

       Fueron muchas las causas del ocaso, siendo, la principal, la creciente del lago Petén Itzá en 1985, aproximadamente, que hizo imposible seguirlo utilizando. Este cine se ubicaba en las riveras del lago Petén Itzá. Cuando la creciente comenzó y no era mucha, se seguía utilizando, por lo menos, las butacas que quedaban en lo alto, porque las primeras filas estaban inundadas. Esto daba lugar a la explosión de zancudos. La creciente dio lugar a que ya no se utilizara la Playa Real, sino la Playa de Lelo Franco, que quedaba más cerca del cine.

       Para sacar el agua del cine, con Manuel Tager adquirió tres bombas succionadoras. Su nieto Manuel Tager Ozaeta fue el encargado de manejar estas bombas por largos meses, mientras duró esta creciente.

       Otra de las causas del ocaso del cine, fue la violencia que se vivía, cuando el ejército comenzó a reclutar adolescentes, jóvenes y adultos para el “cupo”[2] , y por consiguiente, a todos los hombres que salían del cine los metían en un camión, que retrocedían para dejar la palangana cubriendo la puerta de salida del cine.

       Este hecho causó gran malestar entre los padres de familia que tenían que ir a hablar con los altos jefes de la Zona Militar para que dejaran libres a sus hijos, que eran estudiantes y los adultos porque tenían que trabajar para sostener a sus familias.

       En esta época los militares, eran los amos y señores de todo el territorio de Guatemala

       Algunos jóvenes fueron acribillados en las calles por el ejército, según refirieron algunos vecinos, como el hijo de don Carlos Sise, de Rafael Guerra (El Gancho), el joven Barrascout, etc. Asimismo, en ese tiempo, secuestraron a don Pedro López y cerraron los restaurantes Nelly, El Favorito y el Dany.

       Otra de las causas del ocaso del cine, fue por la entrada de la TV por cable a  Petén, como sucedió con la mayoría de cines del país.

       Los primeros proyectores los vendió doña Flora a don Juvenal Mendoza que los llevó a La Libertad. Los Súper Simplex fueron robados y vendidos en Belice, y los últimos, los vendió en Guatemala, cuando su hijo Manuel estaba de gira con Los Phoenix, del cual era su dueño y Director. Ahora las sillas nunca se rescataron.

       Doña Flora Pinelo de Táger nació el 8 de febrero de 1910 y falleció el 19 de marzo del 2005, por otro lado, don Manuel Táger Samos nació el 10 de octubre de 1907 y falleció  27 de  febrero de  1984. Doña Flora sostuvo el cine por más de 24 años más, después del fallecimiento de su esposo.

 

FUENTES

·           Cambranes, Felipe. 2016. Contacto personal.  2 de junio de 2016

·           Tager Ozaeta, Manuel Eduardo. Contacto personal. 5 de junio de 2017

·           Táger Pinelo, Manuel Eduardo. Contacto personal. 28 de mayo de 2016

·           Torres Romero, Carlos Julián. Contacto personal.  2 de junio de 2016

·           Vásquez Kilkán.  Carlos. Contacto personal.  31 de mayo de 2016

 



[1] Empaque de madera, con cartones que se utiliza para transportar objetos delicados.

[2] Servicio militar obligatorio.


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